jueves, 3 de mayo de 2007

Desierto

- No te esperaba.
- Lo sé.

El silencio se instaló entre nosotros por varios eternos segundos.

- Llego mañana, estaré dos días ahí. Me gustaría verte.
- No sé si es el mejor momento para eso.
- Necesitamos hablar cara a cara. Mi vuelo llega las 10.20 h y me alojaré en el hotel de siempre.

No fuí al aeropuerto. Tras varios años de recogidas y besos apasionados ante la terminal, no estaba allí cuando llegó.

Desde las 10.00h no hacía más que mirar el reloj. Le vería pero no quería que fuera igual que siempre, no quería tener recuerdos de espera de aterrizaje con ánimo distinto al de los recuerdos que tengo de él.
Sabía que si le veía haríamos el amor, supongo que era inevitable, la atracción sexual era mucha todavía aunque los sentimientos estuvieran cambiando.
Llegué a la cafetería más tarde de lo acordado. Su mirada sonrió aunque en su rostro sólo se reflejó una breve mueca.

- Pensé que ya no venías.
- El tráfico, ya sabes...
- Claro.

Delante de un par de cafés, miraba a aquel hombre atractivo al que tanto había querido. Le oía desgranar la última parte de nuestra historia. Le escuchaba hablar sobre decisiones dónde la responsabilidad pesaba más que las emociones, me daba explicaciones que nunca le había pedido.
Le dejé hablar.

- Estoy seguro de que sabes comprenderme.
- Por supuesto, pero no entiendo muy bien a que viene todo esto, yo nunca te he pedido nada.
- Llegó un momento en que la situación se hacía insostenible para mí, amándote y conviviendo con una mujer que no eres tú, era yo quién me exigía decisiones, quién se sentía roto por dentro entre una vida que debo llevar y la posibilidad de una vida que me gustaría tener. Seguir cómo hasta entonces se me hacía imposible, me sentía ruín.
- Bien, pues ahora ya puedes estar tranquilo, si lo único que querías era decirme en persona todo lo que ya habíamos hablado, ya lo has hecho, te entiendo perfectamente y te deseo lo mejor.

Me levanté para irme y me cogió del brazo. Sus ojos estaban húmedos pero no hacía que flaquearan sus decisiones, o por lo menos no del todo.

- Chance, no quiero perderte.
- Entonces qué quieres D ?
- Sé que soy un egoísta pero te quiero y lo que me haría feliz es que aún sabiendo que nunca tendremos un futuro juntos, permanecieras a mi lado cómo hasta ahora, en la distancia y viéndonos cuando me sea posible, aunque esté difícil. Renuncio a tí por la responsabilidad hacia mi familia, por no hacer más daño del imprescindible, pero me resisto a que sea una renuncia absoluta, mi egoísmo y mi amor por tí me pueden.

Yo permanecía callada, intentando asimilar lo que me transmitia. Intentando ponerme en su lugar para entender el por qué de todo aquello, de su decisión inicial de dejar cinco años de relación clandestina, de su actual viaje para hablarme de lo que realmente quería.

- Dime, qué piensas?
- No sé D, ahora mismo no sé que decirte.
- Háblame, pregúntame, acepta o deniega, pero dime algo.
- No, ahora no sé que decir, no sé siquiera qué pensar. Ya hablaremos D, buen viaje de regreso.
- No te vayas así, habla conmigo por favor.
- Adiós D.

Me fuí de allí pensando en que no habíamos hecho el amor. Oí cómo me llamaba desde la puerta de la cafetería, pero no me giré siquiera. Caminaba por la calle hacia mi coche, sin ver a la gente que pasaba por mi lado, sin pensar en la breve charla mantenida después de mucho tiempo sin vernos.
No respondí al teléfono, a sus llamadas. Se fue antesdeayer, sigo sin saber qué pensar, qué hacer, sigo sin reaccionar. Sigue llamando, sigo sin hablar con él...

7 comentarios:

Anónimo dijo...

Hubo alguien que, en su momento, no tuvo el valor de dar el paso para que estuviéramos juntos. Ese alguien, años después, aún pretende amarme y hacerme creer que soy el amor de su vida y quiere tenerme "siempre ahí" no sé para qué ni por qué.... Aún no se ha enterado que dejé de creer en ese amor justo en el momento en que me dejó para casarse y que yo estoy totalmente enamorada de mi marido.

No sé si te servirá de algo pero tu historia, aunque no sea igual, me recordó esta.

Besos

Anónimo dijo...

Es difícil... Una situación así sólo puede hacer daño. Él jamás dejará a su mujer, pero tampoco te quiere perder a tí. Quiere teneros a las dos. No me parece justo. El amor no puede ser eso, cuando uno ama quiere estar con el ser amado y no compartirlo. Tampoco es justo para su mujer estar engañada pensando que su hombre la ama cuando no es verdad, él debería ser sincero para darle una oportunidad a su mujer de ser amada si no por él por otro.
Un abrazo

el santo job dijo...

no cojas el teléfono
el valor se demuestra en el campo de batalla, no a quilómetros y aeropuertos de distancia
sé feliz, y no hagas que ello dependa de otros

beso

Anónimo dijo...

Hola Chance. Ante todo, bienvenida a mi blog. He estado dándome una vuelta por el tuyo. Me gusta siempre leer el primer post. Suele decir mucho de las personas.

Después me ha gustado el de las muy sensuales palabras de "Seda", y el de Rhett Butler, jeje. Con tanto gay y metrosexual, se nos aprecia más ahora, jejeje.

¿La feria? Pues aún no siendo objetivo, creo que es digna de conocerse.

Y sobre tu post... no sé... hay demasiada historia ahí, demasiados sentimientos como para atreverme a opinar. Te deseo que te ecuentres bien.

Un beso

Adrià Moratalla Castro dijo...

Lo mejor es que las cosas sigan su curso...a veces no reaccionar es la mejor reacción, andar sin pensar, alejarse sin recordar, solo avanzar.
Te deseo lo mejor

Anónimo dijo...

Dices que no sabes muy bien lo que quieres respecto a D, en todo caso, sí sabes lo que no quieres, y és no contestar a sus llamadas, no seguir hablando con él...Quizá ahí está la respuesta a tu incertidumbre. Te sientes en una especie de encrucijada? si és así puede que lo que quieras es tomar otro camino diferente al que llevas recorriendo... un saludo.

Anónimo dijo...

No pensar en algo, es pensar continuamente en ello...

Si a tí te gusta pasar unos ratos con él, no veo el problema, más bien es su conciencia la que le provoca dudas.

O a tí también?

No contestar no soluciona nada,las dudas tampoco, sea lo que sea es mejor actuar y no quedarse parado.

Él simplemente quiso desahogarse, darte una explicación que no le habías pedido para aliviarse, descargar tensión emocional, algo necesario cuando sabes que no es correcto tu comportamiento

(Este año, la liga es nuestra)

Cuídate