martes, 30 de octubre de 2007

30 dias

Ya hace un mes que conocí a J en aquel garito de música en vivo.

Aquella noche después de varias horas de charla y coqueteos variados, terminó no como hubiera querido, es decir en una cama, si no en un intercambio de teléfonos y un... nos llamamos.

Llamó a los dos días y quedamos para cenar. Sitio bonito y caro, buena comida y buen vino, y... entre besos y risas terminamos pasando la noche juntos. Bueno, luego hubo más que besos y risas, claro...

J es un hombre divertido y agradable, me gusta, me siento muy bien con él, pero no es D...

Con esto quiero decir que... no creo que llegue a enamorarme de él. Yo estoy bien así, salimos, nos reimos, tenemos sexo... Pero no tiemblo cuando empieza a desnudarme, ni me muero por sentirle dentro cuando no le veo, ni estoy pendiente del móvil, ni de él en general.

En estos días que llevamos saliendo, yo he seguido en este estado de desidia, quizás un poco menos acentúado pero todavía flota a mi alrededor. Sus llamadas se han hecho diarias y también sus peticiones de vernos y ahora creo que debo de hablar con él, de decirle lo que yo espero de esta relación abiertamente y sobretodo lo que no espero...

Durante este tiempo también he recibido varios sms de D, a los q no he contestado, pero que hacen que mi pobre corazón de un paso atrás, y cuesta el seguir dando pasos hacia delante, cuesta dejar atrás al hombre que amas...

Desde mi tejado con insomnio, escuchando: Entre tus ojos y los míos de Mónica Molina.

" Cubre a mi cama triste un manto suave,
tejido allá dónde nadie sabe,
con todo aquello que tú me diste..."

domingo, 30 de septiembre de 2007

Saturday Night Fever

Sábado noche 22.30 p.m.

Bueh... En la tele nada que me guste, libros leídos, menos los que no soporto, qué hago? Me voy a dormir, sí, así estaré bien descansada para iniciar la semana con fuerza y llenarla de actividad. Caray, sábado noche y no tengo ningún plan, no me ha llamado nadie... Y si llamo yo? Total para qué? No me apetece salir. Dormir tampoco.

Móvil en la mano, agenda, esta no, esta tampoco, esta... no, tampoco. Y si llamo a un tio? Bah, hace siglos que no saben nada de tí, suena muy desesperado llamar un sábado por la noche a un tio con el que no hablas desde el jurásico.

Y si salgo sola? Y dónde voy? A una disco? No me gustan. A un bareto de los de charlar? No tengo con quién. A un sitio de música en vivo?...
A un sitio de música en vivo...
San googleeeee me recibesss? Música en vivo, mi ciudad... resultados de la búsqueda.

23.00 p.m.

Apuntando direcciones.

Ahora toca momento armario ( debería ir de compras, le diré a antidogmático que me acompañe que a él le gusta).

Creando el personaje, vestido, maquillaje, peinado, aroma... procesando... listo!

24.00 a.m.

Momento... dónde narices he dejado las llaves del coche?
No corras te vas a partir la crisma con esos tacones.
Se llevan tacones a los sitios de música en vivo?
Los tacones los llevas dónde te da la gana!
Sí, claro eso sí.

1.00 a.m

Chancemóvil en el párking.
No sé para qué me pongo tacones...
Entro en el garito. Hay sitios que mantienen su atmósfera a pesar del tiempo y las reformas, cómo las personas que pese a las manos de pinturas varias y reformas en general, seguimos siendo las mismas...
Local con poca gente aún, me siento en una mesa. Sigue estando oscuro.
Acompañado por su guitarra, un hombre canta una canción de ismael serrano.
No sé a qué vengo aquí, total para estar conmigo misma ya estaba en casa.
Entra una pareja.
Pido una copa.
Entra un grupo de gente, hombres y mujeres. Se sientan cerca de mí.

2.00 a.m.

Uno de los hombres de ese grupo que hay cerca me mira. Le he pillado ya un par de veces.
Parecerás una buscona, aquí sola, de noche.
Es que... en realidad... estás buscando Chance, estás buscando...

Acerca su silla y se sienta.
Esperas a alguien?
Posibles respuestas: no, sí a tí ( me gusta el tipo), si esperaba pero me han llamado que no pueden venir y ya que estaba aquí...
Me decido: no, estoy sola. ( dios mío, cuánto he contado sobre mí y en qué poco tiempo, para que luego diga mr. elperfectoanalizadordemercados que sintetiza mejor que yo).

Una media sonrisa e inicia una conversación sobre el local y la música.

Lo demás lo cuento luego que me está quedando un artículo largo...

miércoles, 26 de septiembre de 2007

Nada ( con permiso de C. Laforet)

Ayer por la tarde después de trabajar había quedado con mi amiga P para tomar un café. El café fue breve y me pidió que la acompañara a hacer unas compras. No me apetecía demasiado pero ella insistió y allá fuimos.

Mi día había sido intenso, problemas con un cliente, sarcasmos de ida y vuelta con mr. espabilamorenaquetedejoatrás, y monedero roto, cosa poco importante cuando no da problemas pero cabreante cuando se te cae todo por el bolso.

Total, al ir de compras con P pensé en comprarme un monedero nuevo.

Entramos en una tienda de bolsos pija, P quería un bolso, dónde un monedero de retorno a la infancia con ositos de colores vale la décima parte de un sueldo mileurista. Me llamó la atención el que en la tienda hubiera dos hombres solos. Deambulaban mirando las estanterías llenas de piel grabada a fuego por conocidas marcas y fantasías glamourosas de difícil combinación y uso.

Uno de ellos tenía pinta de esposo con experencia que no giraba las etiquetas a los bolsos para ver el precio, había ido decidido hacia la sección dónde estaba una marca determinada y parecía tener claro lo que quería. Unos cincuenta años, bien conservado, atractivo y que parecía buscar un regalo para su santa esposa.

El otro en cambio, parecía el soldadito marinero hechizado por una sirena de las que se pirran por las carteras llenas, cómo diría fito y los fitis. Solo le faltaba resoplar cada vez que leía los precios de los bolsos. Era más joven, vaqueros, polo, también era atractivo y más natural en su manera de actuar.

La dependienta atendía al más mayor.

. Puedo ayudarle?
. Sí, quiero este bolso, para regalo por favor.

Una música clásica le avisó de un llamada.

. Si?
. Sí nena, a las ocho dónde siempre.
. No puedo hablar, luego te llamo...

P y yo intercambiamos una mirada de las que dicen vaya, vaya... Probablemente el bolso no era para la santa esposa, si la hubiera o hubiese.

El hombre joven sin embargo, tardaba en decidirse, quería acertar en la elección o mostrar algo más que un alarde de despilfarro económico; mientras seguía mirando la dependienta nos atendió.

Cuando salimos de la tienda pensé en como pueden engañar los juicios a primera vista, también pensé en que realmente todas llevamos una cotilla dentro y en que probablemente ninguna de mis elocubraciones sería real.

Seguimos caminando y mirando tiendas llegamos hasta una plaza dónde habíamos pensado parar a tomar un refresco. Eran las ocho y el lugar de siempre de la nena y el cincuentón, era aquel. Ella, unos veinticinco años más joven que él miraba el bolso con los ojos muy abiertos, reía entrecortadamente, él la miraba con cierto aire de condescendencia y... le dije a P, anda, vámonos a otro bar.

"I am a passenger..."

lunes, 24 de septiembre de 2007

Sultans of swing

El verano va terminando, pronto cumpliré un año más.

La vida se va sucediendo entre recuerdos de un hombre que hizo que supiera lo que es amar pero que no me amó lo suficiente y largos días de trabajo tras unas cortas aunque intensas vacaciones.

Los días laborables los paso entre los papeles que ocupan mi mesa por momentos, ideas que no siempre son realizables y un absurdo sentido de la competencia con mr. soyelmejorentodosinomepruebastutelopierdesmorena.

Competencia laboral, claro, en lo demás es cómo si hubiera hecho un voto de castidad no sólo con respecto a mr. caerástardeotemprano, si no con cualquier hombre que empieza a acercarse a mí.

Mis amigas, escasas amigas, me dan todo tipo de consejos variopintos que no pido. Por lo menos de momento, no me organizan citas a ciegas para que vuelva al mercado sentimental o cuando menos sexual. Pero en ese aspecto siento desidia, no se si se llama así exactamente pero quería poner esa palabra... desidia...
No tengo ganas de conocer a otra persona en profundidad, me da palo, pereza, me cansa sólo pensarlo y sí... ganas de una noche loca sí que tengo, claro, pero... no sé, cómo decía mi abuela: " lo que viene no conviene y lo que conviene no viene".

La desidia que me acompaña se instaló en mi desde antes del famoso viaje, viaje que quizá otro día contaré, y solo se diluye cuando trabajo, después vuelve a concentrarse a mi alrededor.

Supongo que es cuestión de tiempo, por lo menos ya he vuelto a escribir aquí, aunque sea un poquito...

Desde mi tejado, entre las sombras de la noche, fumando y escuchando Sultans of swing.

viernes, 25 de mayo de 2007

D

Hablar de D me resulta siempre difícil. Empecé a hacerlo creando un blog sólo para eso que terminé borrando y ahora he escrito algún artículo en éste pero al releerlo siempre pienso que no se reflejar las emociones que me produce escribir sobre él.

Tras muchos días eludiendo sus llamadas, hablé con él. La conclusión es que ya no quiero más de lo mismo. Supongo que he llegado al final de un camino dónde he dado mucho de mí misma. No entro a valorar lo que ha dado él, porque me hizo feliz durante mucho tiempo y es lo único que cuenta en el balance emocional. Ahora, a raíz de su crisis de culpabilidad, las cosas han cambiado o simplemente hemos cumplido una etapa y aunque él pretendía iniciar otra, yo ya no quiero.

Decir que D siempre estará en mi corazón es obvio, claro, cómo todas las personas a las que quieres de una u otra manera. No existen botoncitos dónde apagar un sentimiento, pero cómo todo, los sentimientos también se transforman.

El otro día hablaba con mi amiga P sobre los sentimientos y sobre los amantes. Nadie suele amar de forma altruista, aunque una, a veces, haya creido ser la heroína de una novela romántica por pretender creer que no pedir nada era sinónimo del amor en estado puro, pensando: yo amo tanto y tan bien que sólo tomo lo que me quiere dar. Pero no es así, supongo que aunque sea de forma inconsciente el egoísmo se nutre de expectativas, y probablemente eso sea una causa de desgaste de los sentimientos.

La relación con D no ha terminado por no ver cumplidos unos objtetivos, no podía haberlos con nuestra situación. Él nunca me había dado falsas esperanzas ni yo las tenía por mí misma por lo menos de forma consciente, pero el tiempo desgasta, la clandestinidad desgasta, la distancia también, eso, unido al tiempo que hace que estábamos así, ha hecho que, pese a quererle, no siga con él. Podría decir que cómo le quiero, hago esto para que no sea infeliz y terminen sus quebraderos de cabeza, pero no es cierto, no sigo con él porque no quiero hacerlo.

El amor para mí es muy importante pero no imprescindible y aún así estoy segura de que volveré a amar a alguien algún día.

miércoles, 23 de mayo de 2007

Sólo fue una batalla, queda toda la guerra por delante

Han pasado muchas cosas desde la última vez que escribí.

La famosa cena transcurrió dentro de una normalidad relativa. Fue una cena de cinco personas, tres hombres y dos mujeres, los hombres peloteaban a Mr. NoSoyMejorPorqueNoEntreno y la mujer quería ligárselo. Él estaba en su salsa, extendía su cola de pavo real mostrándose ingenioso en ese ambiente laboral distendido, sabedor de que, excepto yo, todos le admiraban. Sabe cómo manejar las situaciones, cómo sacar partido de la admiración o respeto que su persona y cargo conlleva.
Aquella noche, ya lejana en el tiempo, me enseñó que el primer aspecto a tratar frente a un rival no es la búsqueda de apoyos, "mayormente" ( diría el fiti) porque pueden volverse en contra tuya. También me enseñó a pensar en los motivos por los que le considero un rival, al fin y al cabo, no es más que un compañero de trabajo que quiere rollo. Todo eso lo iba pensando mientras escuchaba ( con cara de: me aburres, querido) sus disertaciones acerca del viaje y sus objetivos.

Supo torear las indirectas de M sobre la posibilidad de que se la incluyera en el viaje, hasta que ella de una forma directa lo expuso, entonces cortó por lo sano exponiendo la inviabilidad de ello en éste viaje y poniéndole la miel en los labios para otras ocasiones. Eso sí, dejando claro el mensaje que quería que yo recibiera de una forma no explícita: nena, quiero ir contigo, me divierte lo que has montado para no enfrentarte a mí en esta cena, pero no es fácil que desista de algo si me interesa.

Y eso sí, dejó claro que le intereso. No sé a qué nivel, sólo lo imagino, pero interés haberlo, haylo.

En los días posteriores, más de lo mismo, miradas descaradas mezcladas con miradas divertidas por mi reacción al respecto en público, en privado ironía socarrona mezclada con intentos de saber más sobre la chance no profesional.

Y en medio de todo esto D llamando hasta que hablé con él, pero eso es otra historia...

miércoles, 9 de mayo de 2007

Juegos Peligrosos

Ayer por la tarde Mr. GranProfesional vino a mi despacho a comentar lo conveniente que sería tener una reunión "distendida" para planificar el viajecito de marras, sugiriendo que el viernes por la noche, una cena de " trabajo" le vendría perfecto por agenda.

Yo estaba preparada para aplicar la técnica de Basileia para ponerle en evidencia, pero Mr. NoMePillarasEnUnRenuncio no miró ni una vez. Vamos que Mr. DeTontoNoTengoUnPelo en las distancias cortas es cortés y no se arriesga a un comentario directo. Eso sí, bajo el aparente interés laboral que le lleva a proponer una cena fuera de horario de trabajo está latente... otra cosa.

Mientras le escuchaba y le decía con la mejor de mis falsas sonrisas que, hablando de agendas consultaría la mía, iba maquinando el juego que me podía dar esa sugerencia.

Pensaba en vestirme para la próxima reunión de oficina a lo Sharon Stone en Instinto Básico y hacer el numerito del cruce de piernas para que tenga algo diferente que mirar, mientras con sonrisa inocente comento la brillante idea de Mr. SoloMiroEnPublico de una cena para preparar el viaje y la conveniencia de que acudan a dicha cena otros profesionales de la empresa para que se produzca una especie de brainstorming " eficaz", haciendo pausa en ... eficaz, que nos reporte un planteamiento... pausa... "seguro", para conseguir un viaje... pausa ..." exitoso".

Es una primera idea, hay que pulirla, y os ruego opinión y sugerencias al respecto.


Frase del día:

"Cuando soy buena, soy muy buena, pero cuando soy mala, soy mejor".

Mae West.

PD. Si el Vizconde Valmont o la Marquesa de Merteuil se han encarnado y leen blogs por favor que se manifiesten y echen una mano. Gracias.

martes, 8 de mayo de 2007

Mr. Vini Vidi Vinci

Lunes 7.05.07


Reunión a las 10.00 h.

Mr. Granprofesional con su aire distante y algo sobradillo propone que, ante la posible apertura de una delegación de la empresa, su departamento y el mío deberían trabajar de forma " estrecha" y conjunta e incluso desplazarnos para estudiar de forma eficaz ( bonito palabro que genera esa falsa seguridad que tanto se busca) la viabilidad del proyecto.

Ante la inmediata aceptación por parte de la dirección de su propuesta, está claro que ya lo habían estudiado y comentado con anterioridad y, por supuesto, sin contar conmigo para nada, cosa que me cabrea bastante. Si a ese hecho se le añade, que Mr. Soymásbuenoquenadie expuso su discurso lanzando miradas a mis tetas del orden de mirada sostenida cada dos minutos, el cabreo iba aumentando por momentos. Si , considerando el poco tiempo que lleva trabajando en la empresa y la cantidad de veces que nos hemos encontrado "casualmente" en la zona de descanso y los conatos de iniciar conversaciones ajenas al trabajo, el mosqueo sobre la posibilidad de tener que viajar a otro país con el Sr. Melovoyamontarperotucaesfijo pues era ya enorme.

Durante la tarde, pensé en cómo argumentar que no creía necesario tener que desplazarme, hice un listado de proyectos en marcha actualmente que dependían de mí y otro listado de cualidades profesionales de mis colaboradores motivando las razones por las que creía que deberían ir.


Martes 8.05.07

Despacho de un mandamás. 10.00h.

He ido monísima y discretísima a exponer las razones que me hacían pensar que había otras personas igual de idóneas para ese viaje y hacer entender la necesidad de que yo permaneciera aquí para continuar con los proyectos empezados.

Respuesta:


- no, vas tú Chance. Me da seguridad que la evaluación de la conveniencia de abrir delegación nueva sea conjunta por parte de Mr. Soyelmásmejor y tú.
-Pero, es que...
- Está decidido Chance.
- Desde antes de la reunión, no?
- Es un profesional muy competente, cómo tú. Estoy seguro que haréis un buen trabajo.



Así que, tócate las narices María Manuela, me tengo que ir de viaje con Mr. TeVoyaDesgastarLasTetasDeTantoMirarlas, vamos, no quepo en mí de gozo...

jueves, 3 de mayo de 2007

Desierto

- No te esperaba.
- Lo sé.

El silencio se instaló entre nosotros por varios eternos segundos.

- Llego mañana, estaré dos días ahí. Me gustaría verte.
- No sé si es el mejor momento para eso.
- Necesitamos hablar cara a cara. Mi vuelo llega las 10.20 h y me alojaré en el hotel de siempre.

No fuí al aeropuerto. Tras varios años de recogidas y besos apasionados ante la terminal, no estaba allí cuando llegó.

Desde las 10.00h no hacía más que mirar el reloj. Le vería pero no quería que fuera igual que siempre, no quería tener recuerdos de espera de aterrizaje con ánimo distinto al de los recuerdos que tengo de él.
Sabía que si le veía haríamos el amor, supongo que era inevitable, la atracción sexual era mucha todavía aunque los sentimientos estuvieran cambiando.
Llegué a la cafetería más tarde de lo acordado. Su mirada sonrió aunque en su rostro sólo se reflejó una breve mueca.

- Pensé que ya no venías.
- El tráfico, ya sabes...
- Claro.

Delante de un par de cafés, miraba a aquel hombre atractivo al que tanto había querido. Le oía desgranar la última parte de nuestra historia. Le escuchaba hablar sobre decisiones dónde la responsabilidad pesaba más que las emociones, me daba explicaciones que nunca le había pedido.
Le dejé hablar.

- Estoy seguro de que sabes comprenderme.
- Por supuesto, pero no entiendo muy bien a que viene todo esto, yo nunca te he pedido nada.
- Llegó un momento en que la situación se hacía insostenible para mí, amándote y conviviendo con una mujer que no eres tú, era yo quién me exigía decisiones, quién se sentía roto por dentro entre una vida que debo llevar y la posibilidad de una vida que me gustaría tener. Seguir cómo hasta entonces se me hacía imposible, me sentía ruín.
- Bien, pues ahora ya puedes estar tranquilo, si lo único que querías era decirme en persona todo lo que ya habíamos hablado, ya lo has hecho, te entiendo perfectamente y te deseo lo mejor.

Me levanté para irme y me cogió del brazo. Sus ojos estaban húmedos pero no hacía que flaquearan sus decisiones, o por lo menos no del todo.

- Chance, no quiero perderte.
- Entonces qué quieres D ?
- Sé que soy un egoísta pero te quiero y lo que me haría feliz es que aún sabiendo que nunca tendremos un futuro juntos, permanecieras a mi lado cómo hasta ahora, en la distancia y viéndonos cuando me sea posible, aunque esté difícil. Renuncio a tí por la responsabilidad hacia mi familia, por no hacer más daño del imprescindible, pero me resisto a que sea una renuncia absoluta, mi egoísmo y mi amor por tí me pueden.

Yo permanecía callada, intentando asimilar lo que me transmitia. Intentando ponerme en su lugar para entender el por qué de todo aquello, de su decisión inicial de dejar cinco años de relación clandestina, de su actual viaje para hablarme de lo que realmente quería.

- Dime, qué piensas?
- No sé D, ahora mismo no sé que decirte.
- Háblame, pregúntame, acepta o deniega, pero dime algo.
- No, ahora no sé que decir, no sé siquiera qué pensar. Ya hablaremos D, buen viaje de regreso.
- No te vayas así, habla conmigo por favor.
- Adiós D.

Me fuí de allí pensando en que no habíamos hecho el amor. Oí cómo me llamaba desde la puerta de la cafetería, pero no me giré siquiera. Caminaba por la calle hacia mi coche, sin ver a la gente que pasaba por mi lado, sin pensar en la breve charla mantenida después de mucho tiempo sin vernos.
No respondí al teléfono, a sus llamadas. Se fue antesdeayer, sigo sin saber qué pensar, qué hacer, sigo sin reaccionar. Sigue llamando, sigo sin hablar con él...

miércoles, 25 de abril de 2007

Desayuno con una 90

En la reunión de esta mañana han presentado a un nuevo compañero de trabajo. Venía precedido por la fama de ser un gran profesional, duro e implacable pero brillante.
No supone ninguna amenaza para mí, yo también soy buena y nuestros ámbitos de trabajo son distintos aunque complementarios, pero sí podría serlo para algunas y algunos de mis compañeros actuales.

Bien, en la reunión de presentación, dónde además se han renombrado diferentes cargos, el gran profesional duro no dejaba de mirarme las tetas. No os podéis imaginar lo incómodo que es eso. No sé si estaba nervioso y decidió fijar la vista en un punto para concentrarse y me " tocó la china", o mi top era demasiado ajustado, pero así ha sido durante la hora larga que ha durado la citada reunión.

Debo decir que no tengo una talla exagerada de pecho, vamos que son muy normalitas, y que en esa sala había féminas mejor dotadas al respecto que yo. Tampoco voy vestida enviando el mensaje: " mírame que estoy muy buena", no sé, soy mujer y soy coqueta, me gusta sentirme bien conmigo misma y con mi imagen, pero vamos no voy a trabajar con la mínima expresión de falda y un escote hasta el ombligo.

De la fijación visual del gran profesional se ha dado cuenta " tó quisqui", así que luego el cachondeíto ha sido importante y francamente, aunque me he reido, no me hacía demasiada gracia.

Esperemos que haya sido una cosa puntual, aunque después se haya hecho el encontradizo en un par de ocasiones.

Menuda mañana llevo.

lunes, 23 de abril de 2007

Dónde estás Rhett Butler ?

A mí me gusta que me llamen nena y tengo dos licenciaturas.

Especifico el nivel académico por si me lee alguna persona que atribuya eso a la falta de independencia económica o de recursos sociales y de cualquier otro tipo, ya que no es la primera vez que me ha pasado.

Me gusta que me abran la puerta del restaurante y me dejen pasar delante, qué se preocupen por si tengo frio o frunzan el ceño si ven que otro hombre me mira. No sé si eso es inmaduro y poco actual, pero es así.
Me gusta que el hombre asuma el rol tradicional. Me gusta que se muestre seguro de sí mismo y que vaya en pos de lo que quiera conseguir, sea yo o sea un puesto de director general de la empresa de turno.
Me "pone" la decisión, la ambición, el desparpajo. Me atraen los buscavidas, los selfmade man, los hombres con iniciativa propia.

Que, por qué escribo éste artículo? Pues por el título, obviamente...

miércoles, 18 de abril de 2007

Tic-Tac

Tengo un reloj que cambia las horas cuando quiere. Está colgado en la cocina y ya estoy acostumbrada a él. No es que adelante o atrase sino que las manecillas cambian a placer. Puede estar funcionando " bien " dos horas o tres, y de repente de ser las 14.20 pasa a reflejar que son las 08.50, y se queda tan ancho.

Menuda bobada, claro, si llorara sería un poltergeist, que pensándolo bien tendría su encanto, primero porque nunca he visto ninguno y segundo porque le daría una alegría a una de mis vecinas verificando lo que siempre me dice: hija, en éste edificio pasan cosas muy raras...

No sé si mi vecina está traumatizada desde la emisión por la caja tonta de La comunidad, o bien se dopa con capítulos y capítulos de Aquí no hay quién viva, y a falta de grandes escándalos en nuestro minimundo vecinal pues advierte de cosas extrañas que, obviamente, nadie vemos, pero que ella aventura "porsiaca".

Y es que cada uno ve lo que quiere ver y en su defecto se lo imagina o se lo inventa. Quizá un día le hable de mi misterioso reloj y de que no me atrevo a repararlo porque soñé que los espíritus guardianes de la azotea se regían por su tiempo y en otra vida fue un reloj de fichar, pero temo arriesgar mi reputación de mujer cabal y responsable, y si encima se entera que tengo un blog y que me gusta asomarme a los tejados de la vida, ni te cuento.

" Georgia on my mind..."

domingo, 15 de abril de 2007

De tutús y besos con lengua.

Mientras leía un artículo de Paperboat sobre el baile, me han venido a la memoria imágenes de cuando era niña y bailaba. Recuerdo la primera vez que me enfilé en unas zapatillas de punta, hacía de hada en el festival del colegio y me agarraba a la varita mágica cómo si de ella dependiera el poder caminar de esa guisa.

Me gustaba bailar. La dureza de los ensayos se veía compensada por los logros que se iban consiguiendo. Poder mantener una posición determinada sin que el dolor de algunos músculos te hiciera poner cara agria o saber hacer una diagonal avanzando y girando sobre tí misma sin desviarte ni un ápice del recorrido, eran los premios al esfuerzo casi diario del ensayo.
Crecía y el baile crecía conmigo. Cada vez era más esfuerzo, los bailes a representar más difíciles, se exigía aún mayor dedicación.

El ballet fue uno de los protagonistas de mi adolescencia, una época que no recuerdo de una manera especialmente traumática ni rebelde, quizás porque estaba acostumbrada a la disciplina que su práctica comportaba y también porque no tenía demasiado tiempo libre. Eso sí, el tiempo libre que tenía lo ocupaba J.M.

Recuerdo a J.M con ternura. Era pecoso y tenía los ojos verdes. Esto de los hombres con ojos verdes luego ha sido casi una constante en mi vida, tanto que ahora si conozco a alguien con los ojos de ese color no sé si echar a correr o ir a comprarme un conjunto nuevo de Risk.

J.M. me dió el primer beso. Beso, beso, vamos, beso con lengua, que decíamos entonces. Recuerdo perfectamente la sensación al terminar de besarnos, pensé: Ah! Era esto...
Ni que decir tiene que no fue el mejor beso, pero quizás por ser el primero lo recuerdo muy bien.

J.M. me venía a buscar al terminar los ensayos de ballet cada tarde puntualmente, y durante una hora, paséabamos cogidos de la mano por las calles cercanas a mi casa y nos besábamos ( con lengua) furtivamente en portales con recodo, concretamente en uno que llamábamos " el castillo". Cuando por alguna causa pasábamos unos días sin vernos, lo primero que nos decíamos al vernos de nuevo era: vamos al castillo?.

Qué tiempos aquellos de tutús y besos con lengua. Jo, me hago mayor...

viernes, 13 de abril de 2007

El azar jugando su papel...

Ringggg

- Si?
- Tengo que verte.
- Ha pasado algo? Pensé que aún estabas en París.
- Sobre París tengo que hablarte, me ha sucedido algo increíble.
- Mujer, dame una pista.
- Cenamos esta noche?
- Veré lo que puedo hacer, luego te llamo.


Ringggg

- Si?
- He podido arreglarlo, dónde y cuando?
- Ahora pido hora en un restaurante del Borne, a las 21.30?
- Vale.
- Luego te mando un mensaje con nombre y dirección del restaurante.

21.30 horas.

- Hola, uf, qué mala cara tienes.
- Anda, vamos dentro.
- Un camembert caliente, que ya estamos en abril.
- Otro para mí.
- Bueno, cuéntame... qué es lo que te tiene así?
- Sabes que antes de ir yo a París fue mi marido y estuvo allí dos semanas, no?
- Sí, por lo de la informática y eso, no?
- Sí. Verás, la empresa nos alojó en el mismo hotel. Uno de los días, temprano, pedí que me llamaran un taxi, el taxista al darle la dirección a la que iba, me comentó que curiosamente a esas mismas horas, hacía pocos días había llevado a un español y a una mujer a esa misma dirección.
- No pienses mal, será casualidad...
- Le pregunté si la mujer era francesa o española y me dijo que era francesa, también le pregunté cómo era el hombre español, y... era él, chance, mi marido.
- Se lo has dicho?
- Sí. Primero lo negó pero terminó reconociéndolo.
- Y tu, cómo estás?
- Decepcionada y deseando vengarme.
- Pero tu, le quieres y él a tí, podréis solucionarlo, seguro, es sólo cuestión de tiempo...
- No sé, Chance, no sé si volveré a confiar en él nunca más...
- Le preguntaste por qué lo hizo? Si está enamorado o sólo fue una aventura?
- No, no está enamorado, según él, pero dice que yo soy poco cariñosa, qué no se siente querido.
Qué quiere seguir conmigo, que me quiere, que ha sido un error.
- Quizás sea el momento de corregir errores por parte de ambos.
- Quizás.


..........

jueves, 12 de abril de 2007

Pactos

Leía hoy sobre los pactos y pensaba en que es algo que hacemos prácticamente sin ser conscientes de ello en casi todos los ámbitos de la vida.

Pactamos prácticamente todo. De una forma implícita cualquier relación se basa en pactos. Tanto en la amistad, cómo en el amor, cómo en una aventura, en el trabajo,o con el frutero de dos calles más allá.

Quizá sea el egoísmo el que hace nos hace exigir un toma y daca en cualquier tipo de contacto con los demás. El altruísmo de dar sin esperar recibir es una utopía, o quizá desde mi egoísta punto de vista lo sea, y haya muchas personas que vayan por la vida regalándose sin esperar nada a cambio.

En éste intercambio de dádivas vitales reside el pacto. Uno es amigo de otra persona porque lo que se pacta inconscientemente nos parece bien, nos conviene o nos "llena". Lo que se da, se ve compensado por lo que se recibe, y así también suele suceder en otros órdenes de la vida.

Y cuando el pacto falla, cuando por alguna de las partes se cambia de actitud y no es lo de antes, la relación cambia o desaparece.

Qué pena, qué civilizados solemos ser...

miércoles, 11 de abril de 2007

Miércoles

En éste miércoles nublado pensaba en tí.

En un mes serán cinco los años que hace que te conozco y aunque me propuse no hablar en este blog de tí, para eso ya está el otro, a veces siento la necesidad de dar una reseña en presente de que existes.

Tengo muchos por qués aparcados, ya sé que no hay respuesta para todo.

Existe el hombre adecuado?

Existe esa persona que te haga morir de amor siendo correspondido en la misma medida?

Eres tú?

Sé que no te necesito para vivir, sé que tu a mí tampoco. Y sin embargo aquí estamos sin estar.

Qué es el amor? Dar? Dar sin medida? Y las limitaciones personales y de entorno? Entonces no es amor? Es arder de pasión ? Es desear pasar el resto de la vida junto a otro? Y si no es así, no es amor?

En fin, divagaciones de miércoles, preparando la llegada de la primavera...

viernes, 30 de marzo de 2007

El deseo

Lo que resulta erótico y excitante es, cómo casi todo lo que nos produce una reacción, muy subjetivo.

"Permanece así, te quiero mirar, yo te he mirado tanto pero no eras para mí, ahora eres para mí, no te acerques, te lo ruego, quédate como estás, tenemos una noche para nosotros, y quiero mirarte, nunca te había visto así, tu cuerpo para mí, tu piel, cierra los ojos y acaríciate, te lo ruego"

Describir el deseo que nos produce otra persona con la intensidad que lo sentimos no es fácil.

"es bella tu mano sobre tu sexo, no te detengas, me gusta mirarla y mirarte, señor amado mío, no abras los ojos, no todavía, no debes tener miedo estoy cerca de ti, ¿me oyes?, estoy aquí, puedo rozarte, y esta seda, ¿la sientes?, es la seda de mi vestido, no abras los ojos y tendrás mi piel"

Dibujar con las palabras para crear imágenes sensuales en nuestra mente, dejándonos llevar por lo escrito, es un don escaso.

" tendrás mis labios, cuando te toque por primera vez será con mis labios, tú no sabrás dónde, en cierto momento sentirás el calor de mis labios, encima, no puedes saber dónde si no abres los ojos, no los abras, sentirás mi boca donde no sabes, de improviso, tal vez sea en tus ojos, apoyaré mi boca sobre los párpados y las cejas, sentirás el calor entrar en tu cabeza, y mis labios en tus ojos, dentro, o tal vez sea sobre tu sexo, apoyaré mis labios allí y los abriré bajando poco a poco,dejaré que tu sexo cierre a medias mi boca, entrando entre mis labios, y empujando mi lengua, mi saliva bajará por tu piel hasta tu mano, mi beso y tu mano, uno dentro de la otra, sobre tu sexo"

Transmitir la necesidad imperiosa de dar placer, necesita de haber sentido la urgencia de una pasión desgarrada.

"hasta que al final te bese en el corazón, porque te quiero, morderé la piel que late sobre tu corazón, porque te quiero, y con el corazón entre mis labios tú serás mío, de verdad, con mi boca en tu corazón tú serás mío, para siempre, y si no me crees abre los ojos señor amado mío y mírame, soy yo, quién podrá borrar jamás este instante que pasa, y este mi cuerpo sin más seda, tus manos que lo tocan, tus ojos que lo miran,tus dedos en mi sexo, tu lengua sobre mis labios, tú que resbalas debajo de mí, tomas mis flancos, me levantas, me dejas deslizar sobre tu sexo, despacio, quién podrá borrar esto, tú dentro de mí moviéndote con lentitud, tus manos sobre mi rostro, tus dedos en mi boca, el placer en tus ojos, tu voz, te mueves con lentitud, pero hasta hacerme daño, mi placer, mi voz"

Son fragmentos de: " Seda" de Alessandro Baricco.

Por si queréis más...

martes, 27 de marzo de 2007

Las paradas.

A veces vivimos la vida de forma mecánica. Nos dejamos llevar por el ritmo establecido de cumplimiento de obligaciones y no miramos por la ventanilla en el transcurso de ese viaje.

Pero de repente surge algo que te hace frenar de golpe. Entonces tomas conciencia de dónde estás y empiezas a preguntarte si lo que tienes es lo que querías, si tu vida te llena, si se corresponde a quién eres tú de verdad. Y nosotros cambiamos constantentemente, no de una forma global, pero sí fruto de la evolución personal. Eso hace que aunque nuestra vida siga siendo la misma que hace un año o diez, nosotros tomemos conciencia de que no somos los mismos que éramos entonces.

Procurar la felicidad absoluta creo que es un poco absurdo, pero buscar momentos que nos hagan felices es casi una obligación para sentirse vivo.

Mira la vida cómo si fuera un limón y exprímelo.

(...)Yo quisiera apurar hasta las mismas heces
este cáliz que mezcla con el néctar la hiel;
tal vez en esta copa donde bebí la vida
pueda haber todavía una gota de miel.

El futuro quizá para mí reservaba
un retorno a la dicha de la cual nada espero.
Es posible que un alma que yo ignoro aún hubiese
comprendido mi alma, respondiendo a mis ansias...(...)

Lamartine.

jueves, 22 de marzo de 2007

Pequeños regalos

Igual que existen lugares que te hacen sentir bien, la vida también regala complementos que se instalan en nuestra memoria para que al recordarlos nos invada una grata sensación.


El aroma de café recién hecho me hace sentir bien y es una paradoja porque no me gusta el café, no me gusta su sabor amargo y sin embargo su aroma despierta en mí una sensación de bienestar.
También me sucede con el olor a hierba recién cortada, me da la impresión de que el aire es más puro si esa fragancia viene con él.


Sentir todo eso son pequeños regalos inesperados que, cómo todos los regalos, se valoran de una forma totalmente subjetiva, pero para mí son valiosos.


Aunque los mejores regalos vienen de la mano de las personas y no son regalos materiales.


El recuerdo de un gesto de alguien a quién amaste. El recuerdo de una palabra en un momento de complicidad, de una sonrisa de aliento, de un apoyo inesperado, de una mirada entre mucha gente, de un hola o de un adios...


Son pequeñas flores de estercolero. Son guiños divinos, la esencia de pequeñas felicidades...

lunes, 19 de marzo de 2007

Mi tejado.

La vida a veces nos regala miradores, lugares en dónde parar el tiempo para tomar conciencia de si lo que hacemos de forma habitual nos gusta o simplemente nos dejamos llevar por la inercia diaria.

Los miradores pueden ser de muchos tipos, a mí los que más me gustan son los tejados, quizás porque me sugieren escapadas nocturnas e intimidad. Son lugares dónde comunicar desde la soledad, dónde atreverse a susurrar secretos al viento esperando que alguien los escuche, incluso los comprenda y nos devuelva otro susurro cómplice que de calor a nuestra alma.

Así que, sentada aquí en mi tejado pienso en cómo presentarme ante quién me lea...

Soy una mujer. Una mujer que a veces se escapa a merodear por los tejados de la vida, que sueña mirando una luna burlona que juega al escondite con las nubes, que espera, escuchando la voz de silvio rodríguez, que hoy por fin: " ojalá pase algo que te borre de pronto, una luz cegadora, un disparo de nieve..."

Ya os iré susurrando y me ireis conociendo si eso tiene algo de interesante.

Bienvenidos todos a mi tejado.