Hablar de D me resulta siempre difícil. Empecé a hacerlo creando un blog sólo para eso que terminé borrando y ahora he escrito algún artículo en éste pero al releerlo siempre pienso que no se reflejar las emociones que me produce escribir sobre él.
Tras muchos días eludiendo sus llamadas, hablé con él. La conclusión es que ya no quiero más de lo mismo. Supongo que he llegado al final de un camino dónde he dado mucho de mí misma. No entro a valorar lo que ha dado él, porque me hizo feliz durante mucho tiempo y es lo único que cuenta en el balance emocional. Ahora, a raíz de su crisis de culpabilidad, las cosas han cambiado o simplemente hemos cumplido una etapa y aunque él pretendía iniciar otra, yo ya no quiero.
Decir que D siempre estará en mi corazón es obvio, claro, cómo todas las personas a las que quieres de una u otra manera. No existen botoncitos dónde apagar un sentimiento, pero cómo todo, los sentimientos también se transforman.
El otro día hablaba con mi amiga P sobre los sentimientos y sobre los amantes. Nadie suele amar de forma altruista, aunque una, a veces, haya creido ser la heroína de una novela romántica por pretender creer que no pedir nada era sinónimo del amor en estado puro, pensando: yo amo tanto y tan bien que sólo tomo lo que me quiere dar. Pero no es así, supongo que aunque sea de forma inconsciente el egoísmo se nutre de expectativas, y probablemente eso sea una causa de desgaste de los sentimientos.
La relación con D no ha terminado por no ver cumplidos unos objtetivos, no podía haberlos con nuestra situación. Él nunca me había dado falsas esperanzas ni yo las tenía por mí misma por lo menos de forma consciente, pero el tiempo desgasta, la clandestinidad desgasta, la distancia también, eso, unido al tiempo que hace que estábamos así, ha hecho que, pese a quererle, no siga con él. Podría decir que cómo le quiero, hago esto para que no sea infeliz y terminen sus quebraderos de cabeza, pero no es cierto, no sigo con él porque no quiero hacerlo.
El amor para mí es muy importante pero no imprescindible y aún así estoy segura de que volveré a amar a alguien algún día.
viernes, 25 de mayo de 2007
miércoles, 23 de mayo de 2007
Sólo fue una batalla, queda toda la guerra por delante
Han pasado muchas cosas desde la última vez que escribí.
La famosa cena transcurrió dentro de una normalidad relativa. Fue una cena de cinco personas, tres hombres y dos mujeres, los hombres peloteaban a Mr. NoSoyMejorPorqueNoEntreno y la mujer quería ligárselo. Él estaba en su salsa, extendía su cola de pavo real mostrándose ingenioso en ese ambiente laboral distendido, sabedor de que, excepto yo, todos le admiraban. Sabe cómo manejar las situaciones, cómo sacar partido de la admiración o respeto que su persona y cargo conlleva.
Aquella noche, ya lejana en el tiempo, me enseñó que el primer aspecto a tratar frente a un rival no es la búsqueda de apoyos, "mayormente" ( diría el fiti) porque pueden volverse en contra tuya. También me enseñó a pensar en los motivos por los que le considero un rival, al fin y al cabo, no es más que un compañero de trabajo que quiere rollo. Todo eso lo iba pensando mientras escuchaba ( con cara de: me aburres, querido) sus disertaciones acerca del viaje y sus objetivos.
Supo torear las indirectas de M sobre la posibilidad de que se la incluyera en el viaje, hasta que ella de una forma directa lo expuso, entonces cortó por lo sano exponiendo la inviabilidad de ello en éste viaje y poniéndole la miel en los labios para otras ocasiones. Eso sí, dejando claro el mensaje que quería que yo recibiera de una forma no explícita: nena, quiero ir contigo, me divierte lo que has montado para no enfrentarte a mí en esta cena, pero no es fácil que desista de algo si me interesa.
Y eso sí, dejó claro que le intereso. No sé a qué nivel, sólo lo imagino, pero interés haberlo, haylo.
En los días posteriores, más de lo mismo, miradas descaradas mezcladas con miradas divertidas por mi reacción al respecto en público, en privado ironía socarrona mezclada con intentos de saber más sobre la chance no profesional.
Y en medio de todo esto D llamando hasta que hablé con él, pero eso es otra historia...
La famosa cena transcurrió dentro de una normalidad relativa. Fue una cena de cinco personas, tres hombres y dos mujeres, los hombres peloteaban a Mr. NoSoyMejorPorqueNoEntreno y la mujer quería ligárselo. Él estaba en su salsa, extendía su cola de pavo real mostrándose ingenioso en ese ambiente laboral distendido, sabedor de que, excepto yo, todos le admiraban. Sabe cómo manejar las situaciones, cómo sacar partido de la admiración o respeto que su persona y cargo conlleva.
Aquella noche, ya lejana en el tiempo, me enseñó que el primer aspecto a tratar frente a un rival no es la búsqueda de apoyos, "mayormente" ( diría el fiti) porque pueden volverse en contra tuya. También me enseñó a pensar en los motivos por los que le considero un rival, al fin y al cabo, no es más que un compañero de trabajo que quiere rollo. Todo eso lo iba pensando mientras escuchaba ( con cara de: me aburres, querido) sus disertaciones acerca del viaje y sus objetivos.
Supo torear las indirectas de M sobre la posibilidad de que se la incluyera en el viaje, hasta que ella de una forma directa lo expuso, entonces cortó por lo sano exponiendo la inviabilidad de ello en éste viaje y poniéndole la miel en los labios para otras ocasiones. Eso sí, dejando claro el mensaje que quería que yo recibiera de una forma no explícita: nena, quiero ir contigo, me divierte lo que has montado para no enfrentarte a mí en esta cena, pero no es fácil que desista de algo si me interesa.
Y eso sí, dejó claro que le intereso. No sé a qué nivel, sólo lo imagino, pero interés haberlo, haylo.
En los días posteriores, más de lo mismo, miradas descaradas mezcladas con miradas divertidas por mi reacción al respecto en público, en privado ironía socarrona mezclada con intentos de saber más sobre la chance no profesional.
Y en medio de todo esto D llamando hasta que hablé con él, pero eso es otra historia...
miércoles, 9 de mayo de 2007
Juegos Peligrosos
Ayer por la tarde Mr. GranProfesional vino a mi despacho a comentar lo conveniente que sería tener una reunión "distendida" para planificar el viajecito de marras, sugiriendo que el viernes por la noche, una cena de " trabajo" le vendría perfecto por agenda.
Yo estaba preparada para aplicar la técnica de Basileia para ponerle en evidencia, pero Mr. NoMePillarasEnUnRenuncio no miró ni una vez. Vamos que Mr. DeTontoNoTengoUnPelo en las distancias cortas es cortés y no se arriesga a un comentario directo. Eso sí, bajo el aparente interés laboral que le lleva a proponer una cena fuera de horario de trabajo está latente... otra cosa.
Mientras le escuchaba y le decía con la mejor de mis falsas sonrisas que, hablando de agendas consultaría la mía, iba maquinando el juego que me podía dar esa sugerencia.
Pensaba en vestirme para la próxima reunión de oficina a lo Sharon Stone en Instinto Básico y hacer el numerito del cruce de piernas para que tenga algo diferente que mirar, mientras con sonrisa inocente comento la brillante idea de Mr. SoloMiroEnPublico de una cena para preparar el viaje y la conveniencia de que acudan a dicha cena otros profesionales de la empresa para que se produzca una especie de brainstorming " eficaz", haciendo pausa en ... eficaz, que nos reporte un planteamiento... pausa... "seguro", para conseguir un viaje... pausa ..." exitoso".
Es una primera idea, hay que pulirla, y os ruego opinión y sugerencias al respecto.
Frase del día:
"Cuando soy buena, soy muy buena, pero cuando soy mala, soy mejor".
Mae West.
PD. Si el Vizconde Valmont o la Marquesa de Merteuil se han encarnado y leen blogs por favor que se manifiesten y echen una mano. Gracias.
Yo estaba preparada para aplicar la técnica de Basileia para ponerle en evidencia, pero Mr. NoMePillarasEnUnRenuncio no miró ni una vez. Vamos que Mr. DeTontoNoTengoUnPelo en las distancias cortas es cortés y no se arriesga a un comentario directo. Eso sí, bajo el aparente interés laboral que le lleva a proponer una cena fuera de horario de trabajo está latente... otra cosa.
Mientras le escuchaba y le decía con la mejor de mis falsas sonrisas que, hablando de agendas consultaría la mía, iba maquinando el juego que me podía dar esa sugerencia.
Pensaba en vestirme para la próxima reunión de oficina a lo Sharon Stone en Instinto Básico y hacer el numerito del cruce de piernas para que tenga algo diferente que mirar, mientras con sonrisa inocente comento la brillante idea de Mr. SoloMiroEnPublico de una cena para preparar el viaje y la conveniencia de que acudan a dicha cena otros profesionales de la empresa para que se produzca una especie de brainstorming " eficaz", haciendo pausa en ... eficaz, que nos reporte un planteamiento... pausa... "seguro", para conseguir un viaje... pausa ..." exitoso".
Es una primera idea, hay que pulirla, y os ruego opinión y sugerencias al respecto.
Frase del día:
"Cuando soy buena, soy muy buena, pero cuando soy mala, soy mejor".
Mae West.
PD. Si el Vizconde Valmont o la Marquesa de Merteuil se han encarnado y leen blogs por favor que se manifiesten y echen una mano. Gracias.
martes, 8 de mayo de 2007
Mr. Vini Vidi Vinci
Lunes 7.05.07
Reunión a las 10.00 h.
Mr. Granprofesional con su aire distante y algo sobradillo propone que, ante la posible apertura de una delegación de la empresa, su departamento y el mío deberían trabajar de forma " estrecha" y conjunta e incluso desplazarnos para estudiar de forma eficaz ( bonito palabro que genera esa falsa seguridad que tanto se busca) la viabilidad del proyecto.
Ante la inmediata aceptación por parte de la dirección de su propuesta, está claro que ya lo habían estudiado y comentado con anterioridad y, por supuesto, sin contar conmigo para nada, cosa que me cabrea bastante. Si a ese hecho se le añade, que Mr. Soymásbuenoquenadie expuso su discurso lanzando miradas a mis tetas del orden de mirada sostenida cada dos minutos, el cabreo iba aumentando por momentos. Si , considerando el poco tiempo que lleva trabajando en la empresa y la cantidad de veces que nos hemos encontrado "casualmente" en la zona de descanso y los conatos de iniciar conversaciones ajenas al trabajo, el mosqueo sobre la posibilidad de tener que viajar a otro país con el Sr. Melovoyamontarperotucaesfijo pues era ya enorme.
Durante la tarde, pensé en cómo argumentar que no creía necesario tener que desplazarme, hice un listado de proyectos en marcha actualmente que dependían de mí y otro listado de cualidades profesionales de mis colaboradores motivando las razones por las que creía que deberían ir.
Martes 8.05.07
Despacho de un mandamás. 10.00h.
He ido monísima y discretísima a exponer las razones que me hacían pensar que había otras personas igual de idóneas para ese viaje y hacer entender la necesidad de que yo permaneciera aquí para continuar con los proyectos empezados.
Respuesta:
- no, vas tú Chance. Me da seguridad que la evaluación de la conveniencia de abrir delegación nueva sea conjunta por parte de Mr. Soyelmásmejor y tú.
-Pero, es que...
- Está decidido Chance.
- Desde antes de la reunión, no?
- Es un profesional muy competente, cómo tú. Estoy seguro que haréis un buen trabajo.
Así que, tócate las narices María Manuela, me tengo que ir de viaje con Mr. TeVoyaDesgastarLasTetasDeTantoMirarlas, vamos, no quepo en mí de gozo...
Reunión a las 10.00 h.
Mr. Granprofesional con su aire distante y algo sobradillo propone que, ante la posible apertura de una delegación de la empresa, su departamento y el mío deberían trabajar de forma " estrecha" y conjunta e incluso desplazarnos para estudiar de forma eficaz ( bonito palabro que genera esa falsa seguridad que tanto se busca) la viabilidad del proyecto.
Ante la inmediata aceptación por parte de la dirección de su propuesta, está claro que ya lo habían estudiado y comentado con anterioridad y, por supuesto, sin contar conmigo para nada, cosa que me cabrea bastante. Si a ese hecho se le añade, que Mr. Soymásbuenoquenadie expuso su discurso lanzando miradas a mis tetas del orden de mirada sostenida cada dos minutos, el cabreo iba aumentando por momentos. Si , considerando el poco tiempo que lleva trabajando en la empresa y la cantidad de veces que nos hemos encontrado "casualmente" en la zona de descanso y los conatos de iniciar conversaciones ajenas al trabajo, el mosqueo sobre la posibilidad de tener que viajar a otro país con el Sr. Melovoyamontarperotucaesfijo pues era ya enorme.
Durante la tarde, pensé en cómo argumentar que no creía necesario tener que desplazarme, hice un listado de proyectos en marcha actualmente que dependían de mí y otro listado de cualidades profesionales de mis colaboradores motivando las razones por las que creía que deberían ir.
Martes 8.05.07
Despacho de un mandamás. 10.00h.
He ido monísima y discretísima a exponer las razones que me hacían pensar que había otras personas igual de idóneas para ese viaje y hacer entender la necesidad de que yo permaneciera aquí para continuar con los proyectos empezados.
Respuesta:
- no, vas tú Chance. Me da seguridad que la evaluación de la conveniencia de abrir delegación nueva sea conjunta por parte de Mr. Soyelmásmejor y tú.
-Pero, es que...
- Está decidido Chance.
- Desde antes de la reunión, no?
- Es un profesional muy competente, cómo tú. Estoy seguro que haréis un buen trabajo.
Así que, tócate las narices María Manuela, me tengo que ir de viaje con Mr. TeVoyaDesgastarLasTetasDeTantoMirarlas, vamos, no quepo en mí de gozo...
jueves, 3 de mayo de 2007
Desierto
- No te esperaba.
- Lo sé.
El silencio se instaló entre nosotros por varios eternos segundos.
- Llego mañana, estaré dos días ahí. Me gustaría verte.
- No sé si es el mejor momento para eso.
- Necesitamos hablar cara a cara. Mi vuelo llega las 10.20 h y me alojaré en el hotel de siempre.
No fuí al aeropuerto. Tras varios años de recogidas y besos apasionados ante la terminal, no estaba allí cuando llegó.
Desde las 10.00h no hacía más que mirar el reloj. Le vería pero no quería que fuera igual que siempre, no quería tener recuerdos de espera de aterrizaje con ánimo distinto al de los recuerdos que tengo de él.
Sabía que si le veía haríamos el amor, supongo que era inevitable, la atracción sexual era mucha todavía aunque los sentimientos estuvieran cambiando.
Llegué a la cafetería más tarde de lo acordado. Su mirada sonrió aunque en su rostro sólo se reflejó una breve mueca.
- Pensé que ya no venías.
- El tráfico, ya sabes...
- Claro.
Delante de un par de cafés, miraba a aquel hombre atractivo al que tanto había querido. Le oía desgranar la última parte de nuestra historia. Le escuchaba hablar sobre decisiones dónde la responsabilidad pesaba más que las emociones, me daba explicaciones que nunca le había pedido.
Le dejé hablar.
- Estoy seguro de que sabes comprenderme.
- Por supuesto, pero no entiendo muy bien a que viene todo esto, yo nunca te he pedido nada.
- Llegó un momento en que la situación se hacía insostenible para mí, amándote y conviviendo con una mujer que no eres tú, era yo quién me exigía decisiones, quién se sentía roto por dentro entre una vida que debo llevar y la posibilidad de una vida que me gustaría tener. Seguir cómo hasta entonces se me hacía imposible, me sentía ruín.
- Bien, pues ahora ya puedes estar tranquilo, si lo único que querías era decirme en persona todo lo que ya habíamos hablado, ya lo has hecho, te entiendo perfectamente y te deseo lo mejor.
Me levanté para irme y me cogió del brazo. Sus ojos estaban húmedos pero no hacía que flaquearan sus decisiones, o por lo menos no del todo.
- Chance, no quiero perderte.
- Entonces qué quieres D ?
- Sé que soy un egoísta pero te quiero y lo que me haría feliz es que aún sabiendo que nunca tendremos un futuro juntos, permanecieras a mi lado cómo hasta ahora, en la distancia y viéndonos cuando me sea posible, aunque esté difícil. Renuncio a tí por la responsabilidad hacia mi familia, por no hacer más daño del imprescindible, pero me resisto a que sea una renuncia absoluta, mi egoísmo y mi amor por tí me pueden.
Yo permanecía callada, intentando asimilar lo que me transmitia. Intentando ponerme en su lugar para entender el por qué de todo aquello, de su decisión inicial de dejar cinco años de relación clandestina, de su actual viaje para hablarme de lo que realmente quería.
- Dime, qué piensas?
- No sé D, ahora mismo no sé que decirte.
- Háblame, pregúntame, acepta o deniega, pero dime algo.
- No, ahora no sé que decir, no sé siquiera qué pensar. Ya hablaremos D, buen viaje de regreso.
- No te vayas así, habla conmigo por favor.
- Adiós D.
Me fuí de allí pensando en que no habíamos hecho el amor. Oí cómo me llamaba desde la puerta de la cafetería, pero no me giré siquiera. Caminaba por la calle hacia mi coche, sin ver a la gente que pasaba por mi lado, sin pensar en la breve charla mantenida después de mucho tiempo sin vernos.
No respondí al teléfono, a sus llamadas. Se fue antesdeayer, sigo sin saber qué pensar, qué hacer, sigo sin reaccionar. Sigue llamando, sigo sin hablar con él...
- Lo sé.
El silencio se instaló entre nosotros por varios eternos segundos.
- Llego mañana, estaré dos días ahí. Me gustaría verte.
- No sé si es el mejor momento para eso.
- Necesitamos hablar cara a cara. Mi vuelo llega las 10.20 h y me alojaré en el hotel de siempre.
No fuí al aeropuerto. Tras varios años de recogidas y besos apasionados ante la terminal, no estaba allí cuando llegó.
Desde las 10.00h no hacía más que mirar el reloj. Le vería pero no quería que fuera igual que siempre, no quería tener recuerdos de espera de aterrizaje con ánimo distinto al de los recuerdos que tengo de él.
Sabía que si le veía haríamos el amor, supongo que era inevitable, la atracción sexual era mucha todavía aunque los sentimientos estuvieran cambiando.
Llegué a la cafetería más tarde de lo acordado. Su mirada sonrió aunque en su rostro sólo se reflejó una breve mueca.
- Pensé que ya no venías.
- El tráfico, ya sabes...
- Claro.
Delante de un par de cafés, miraba a aquel hombre atractivo al que tanto había querido. Le oía desgranar la última parte de nuestra historia. Le escuchaba hablar sobre decisiones dónde la responsabilidad pesaba más que las emociones, me daba explicaciones que nunca le había pedido.
Le dejé hablar.
- Estoy seguro de que sabes comprenderme.
- Por supuesto, pero no entiendo muy bien a que viene todo esto, yo nunca te he pedido nada.
- Llegó un momento en que la situación se hacía insostenible para mí, amándote y conviviendo con una mujer que no eres tú, era yo quién me exigía decisiones, quién se sentía roto por dentro entre una vida que debo llevar y la posibilidad de una vida que me gustaría tener. Seguir cómo hasta entonces se me hacía imposible, me sentía ruín.
- Bien, pues ahora ya puedes estar tranquilo, si lo único que querías era decirme en persona todo lo que ya habíamos hablado, ya lo has hecho, te entiendo perfectamente y te deseo lo mejor.
Me levanté para irme y me cogió del brazo. Sus ojos estaban húmedos pero no hacía que flaquearan sus decisiones, o por lo menos no del todo.
- Chance, no quiero perderte.
- Entonces qué quieres D ?
- Sé que soy un egoísta pero te quiero y lo que me haría feliz es que aún sabiendo que nunca tendremos un futuro juntos, permanecieras a mi lado cómo hasta ahora, en la distancia y viéndonos cuando me sea posible, aunque esté difícil. Renuncio a tí por la responsabilidad hacia mi familia, por no hacer más daño del imprescindible, pero me resisto a que sea una renuncia absoluta, mi egoísmo y mi amor por tí me pueden.
Yo permanecía callada, intentando asimilar lo que me transmitia. Intentando ponerme en su lugar para entender el por qué de todo aquello, de su decisión inicial de dejar cinco años de relación clandestina, de su actual viaje para hablarme de lo que realmente quería.
- Dime, qué piensas?
- No sé D, ahora mismo no sé que decirte.
- Háblame, pregúntame, acepta o deniega, pero dime algo.
- No, ahora no sé que decir, no sé siquiera qué pensar. Ya hablaremos D, buen viaje de regreso.
- No te vayas así, habla conmigo por favor.
- Adiós D.
Me fuí de allí pensando en que no habíamos hecho el amor. Oí cómo me llamaba desde la puerta de la cafetería, pero no me giré siquiera. Caminaba por la calle hacia mi coche, sin ver a la gente que pasaba por mi lado, sin pensar en la breve charla mantenida después de mucho tiempo sin vernos.
No respondí al teléfono, a sus llamadas. Se fue antesdeayer, sigo sin saber qué pensar, qué hacer, sigo sin reaccionar. Sigue llamando, sigo sin hablar con él...
Suscribirse a:
Entradas (Atom)